El oidio de los calabacines y la suspensión de conciencia
He descubierto que tengo las plantas de calabacines de la huerta infectadas con un hongo que se llama oidio . Tienen las hojas blanquecinas, como si estuviesen recubiertas de un polvillo blanco. Mi padre le llama "cenizas". Habría podido tratarlas con azufre en polvo, colocándolo debajo de las hojas en una bandeja. Con los vapores que suelta liquiaría al hongo. También podría hacerlo con azufre diluido. Pero no he hecho nada y ahora no sé cuánto tiempo permanecerán con vida. Ayer trajeron la paja . Ahora hay que encerrarla adecuadamente para todo el año. Organizo las tareas para el mes de agosto. Se oye en el patio el canto de los mirlos con su melancólico silbido de almas negras,-como dice el escritor Manuel Rivas -, que añade, que cuando vuelan son como un pentagrama negro. El sol cae a pedazos en este ecuador más caluroso del año. Nos adentramos en agosto con la agenda repleta de actividades, tanto de trabajo manual como de curiosidad intelectual. Nuestros ojos son la...
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